La economía: ¿una ciencia exacta o una rama de la psicología?

Cuando transitamos tiempos estables y predecibles, la economía es tratada como una ciencia exacta por banqueros, académicos, periodistas y políticos alineados con los dueños del poder del dinero.
Toda penuria económica o social queda explicada como resultante de las “leyes de la economía” en obediencia a la “mano invisible” del mercado. La jerga confusa de los economistas jamás nos explica que esa “mano invisible” es movida por un “brazo” musculoso, dirigido por un “cerebro” perverso…

Procuran convencernos que es “normal” que mercados, economías y países enteros suban, bajen, incluso caigan en megacolapsos. Semejantes tonterías económicas son usualmente suscritas por “genios” salidos de universidades como Harvard, Londres o Chicago, debidamente prestigiados con algún Premio Nobel en economía, y profusamente publicitados por los grandes medios especializados, notablemente el ‘Wall Street Journal’ y el ‘Financial Times’.

Ahora bien: cuando el clima económico se pone muy feo, y las oleadas de inestabilidad monetaria, los vientos de crisis bancarias y los huracanes de pánico empiezan a amenazar con hacer naufragar las barcas de las economías nacionales y regionales, entonces la “ciencia económica” solo ofrece una respuesta: ¡qué cada cual se salve como pueda! O… que cada banquero logre que el “gobierno” les tire un gran salvataje…

En la economía lo que cuenta es la confianza, sea real o percibida. Esa es la razón por la que las sedes de los megabancos se parecen a verdaderos fuertes o sólidos templos. La idea es clara: cuando se ingresa a un banco, se ingresa al gran Templo del dios Mamón. Los olimpos financieros como los bancos centrales de los países nos exigen que “confiemos” en ellos tal como se confía en Dios al ingresar a una iglesia; quieren hacernos creer que también ellos reinan por los siglos de los siglos.

Pero, como bien lo explica el analista británico Peter Young en RT Op-Edge hablando de Chipre (http://rt.com/op-edge/eu-confidence-crisis-backbone-055/) “la confianza es un asunto intangible. Medir la confianza tiene algo de magia negra. Jamás podemos estar totalmente seguros de tener 100% de confianza”.

Así es. Al igual que la virginidad: cuando se pierde, se pierde para siempre. De manera que cuando la confianza titubea respecto de algún banco, o surgen rumores de devaluación, o alguna gran corporación está por colapsar, la “confianza” rápidamente se transforma en corridas bancarias, pánico y colapsos mortales.

Lo que Chipre prueba en el 2013 es que, al igual que la Argentina en 2001, la “confianza” a menudo tiene poco o nada que ver con la realidad, especialmente cuando se la hace pasar por esa fábrica de mentiras que son los multimedios globales. Pues, como toda percepción, a esa “confianza” se la puede manipular para engañar, confundir, ocultar la verdad y distorsionar la realidad.

Cuando las cosas empiezan a funcionar realmente mal, se mantienen esas mentiras todo el tiempo que resulte posible para darle tiempo a aquellos que sí conocen la verdad, a salirse discretamente y sin sufrir daños del camino de la tormenta inminente. Una vez que están a una distancia segura, entonces sí, ¡que todo se vaya al mismísimo diablo!
Eso ocurrió cuando el colapso masivo bancario, financiero y monetario que sufrió la Argentina en 2001/2: caos social, docenas de muertos en choques con la Policía, 50% de la población debajo de la línea de la pobreza, caída del 40% del PIB y sin embargo…. ¡No cayó ni un solo banco!

Tags :

Deja tu Comentario

%d bloggers like this: